Hacer crítica o reseña musical es una tarea bastante complicada, ya que el objeto principal del mismo es poner encima de la mesa una serie de subjetividades culturales muy difíciles de definir. La cosa se complica todavía más cuando encuentras un grupo que tiene por máxima no someterse a ninguna clase de ataduras compositivas, como el quinteto de Leeds, al que descubrí como teloneros de Oceansize en la gira de presentación del último (por desgracia parece que de manera definitiva) disco de los de Manchester. Incluirlos en, lo que para mí es la más nefasta de las etiquetas, como es el post-rock (por todo lo que de postmoderno tiene el término y todo lo que implica) es una reducción simplista. Por supuesto que se encuentran similitudes hacia los grandes grupos del género como Explosions in the Sky, This Will Destroy You, Collapse Under The Empire, Epic 45 o los propios Oceansize, sobretodo en temas como Recur que recoge aspectos de una intensidad emocional y de texturas más propias del género. Pero hay mucho más dentro del disco, como por ejemplo el intrincado trabajo del batería en la mayoría de los temas, cercano al kraut en su vertiente más matemática (frasaza digna de G.Sanz) o el acercamiento a estructuras afro, tan de moda en el indie más "retromolón" en estos últimos tiempos, en el ritmo en Later Than You Think. De hecho la parte capital de este Helisocope en su totalidad se encuentra en el dominio del ritmo por encima de la melodia. La capacidad que tienen los de Leeds de generar un tempo polirítmico, hipnótico, absorbente a partir del cuál el resto de elementos melódicos van creciendo y desarrollándose de una manera que los sobrevalorados y cansinos Radiohead, a los que se acerca el tema Meatman, Piano Tuner, Prostitute; ya no van a llegar, generando una canción que no se ciñe a ninguna clase de estructura clásica sino que se crece mediante la emocionalidad que la misma va produciendo al desarrollarse.
Helioscope es así un discazo para gafapastas que escuchan rarezas para sentirse molones, para desactualizados fans de Gong, Magma, Neu!, Faust (no de Neu! no, que ahora todos los indies plagian sus ritmos cuadriculados) o Eloy, que quieren adaptarse a los nuevos tiempos sin dejar de lado las esencias más arcaicas y obviando el componente jazzistico de estos, o para aquel connoiseur de exquisito paladar musical que, alejado de lo más popular, necesita otra cosa para disfrutar. Pero también es un discazo que enamorará a todo aquel que se acerque a la música sin ningún tipo de prejuicios, que sea capaz de ir más allá del single pop de 3m36s y que sea capaz de entrar en un disco entero y escucharlo en su totalidad sin interrupciones. Algo, que en estos momentos de multiatención, es cada vez más dificil.


06:15
Milgrom


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